Todos queremos paz y armonía en casa. Eso pasa precisamente por tener espacios y estancias agradables que permitan sentirte a gusto. Por supuesto, hay trucos decorativos que te permiten lograr lugares de reflexión y descanso como la decoración zen.

Por eso, hemos decidido ayudarte a recrear en tu hogar un espacio donde predomine el orden, la sencillez y la purezacon este estilo zen. Como ya sabrás, es totalmente minimalista y te facilita alcanzar ese equilibrio armónico que tanto necesitas en tu vivienda. ¡Echa un vistazo!

Cómo conseguir que tu casa te dé la paz que necesitas

La filosofía budista del zen es una extraordinaria opción que integra prácticas que involucra hasta el diseño decorativo. Esto te permitirá contar con un espacio adecuado para la relajación y el descanso.

Y es que, aunque no existen reglas precisas para este tipo de decoración, sí puedes seguir algunos interesantes tips. De esta forma, podrás conseguir un ambiente conectado e integrado.

Presta atención a los colores, el tipo de muebles y los elementos decorativos que tienen en tu casa para que empieces a equilibrar las energías en tu ambiente. Así, facilitas el proceso de meditación y de relajación dentro de tu propio hogar.

Además, aprenderás a bloquear los ruidos molestos que puedan perturbar tu paz o desviar tu atención en los momentos de reflexión.

Busca tonalidades blancas o claras

Los colores de una casa zen se alinean por la gama de blancos, grises y tonos tierra, que evocan una sensación de calma y bienestar. Es importante que cada estancia tenga una continuidad visual que integre el mobiliario, las paredes y el pavimento. Son perfectas las estancias monocromáticas o con degradados en el mismo color que reflejen mayor armonía.

Los muebles deben tener colores en tonalidades que coordinen con cada estancia, sobre todo en las habitaciones de las viviendas. De esta manera, proporcionas neutralidad y sugieres calma y sosiego. También puedes optar por usar el rojo y el verde en pequeñas dosis para aportar un poco de color.

Igualmente, debes considerar los pavimentos en el suelo, en tonos grises o claros o acabados de madera. En caso de que el suelo sea de estilo industrial, cúbrelo con alfombras de lana o algodón para que en el contacto con los pies se sienta el calorcito. Caminar descalzo es una de las mejores experiencias sensoriales y es muy saludable.

Pocos muebles para dar mayor sensación de amplitud

La libertad de uno mismo es un factor por excelencia en la filosofía Zen y es que en esta decoración priman las líneas rectas y sencillas. Por eso, opta por muebles poco angulosos y evita elementos muy altos, así podrás ahorrar espacio y reflejar un espacio más amplio.

Igualmente, las mesas y adornos de cristal te ayudan a conseguir un efecto sencillo y despejado. Recuerda que el aspecto minimalista adquiere sentido en la decoración zen, por lo que menos es más. Para la decoración zen en el salón opta por elegir pocos muebles en colores claros para que puedas aportar mayor sencillez y neutralidad a los espacios.

Además de tu habitación, busca otros espacios que te ayuden a descansar

No se trata única y exclusivamente de tener un dormitorio zen. También puedes concentrar buena energía en la cocinacon muebles minimalistas en color blanco o unas plantas que te permitan mantenerte relajado mientras cocinas.

El jardín, la terraza o el balcón pueden ser espacios adecuados para practicar la decoración zen. En cualquier caso, son estancias muy iluminadas, lo cual es clave para decorar una casa bajo este estilo. Recuerda que la iluminación invita a la meditación y la relajación.

También puedes optar por incluir algunos elementos como el sonido del agua a través de una fuente o una pecera. Igualmente, la misma brisa es relajante en los espacios exteriores o incluso el aroma a café recién hecho puede ser un elemento que te proporcione relax.

Insonoriza espacios

Insonorizar los ruidos que más molestan en el hogar puede ser una excelente alternativa para conseguir un descanso total.

Hay muchas formas de conseguirlo. Una puede ser colocar algunos cuadros, alfombras o pinturas aislantes. Asimismo, pueden ser útiles los falsos techos, colocar una pared o una estantería de pladur. Igualmente, aislar las paredes con fibra de lana, madera o corcho es una extraordinaria opción.

El objetivo es lograr la mayor serenidad posible dentro del hogar para conseguir un buen descanso o un lugar perfecto para la meditación y la relación.

Por supuesto, busca tu propio espacio para meditar

Acondicionar un rincón de tu casa para la meditación es ideal dentro de una decoración zen, puesto que el objetivo es estimular los cinco sentidos. Por ejemplo, puedes decorar un pequeño espacio de la vivienda con algunos elementos que te inviten a la relajación. Que no sean recargados porque la idea es crear un entorno puro y agradable.

Puedes elegir objetos sobrios, como imágenes de Buda y otros elementos espirituales que aporten un ambiente con toque místico, pero simple. Es importante que la superficie sea plana con bordes, puedes colocar arena fina o unas piedras para otorgarle un aspecto más natural.

También no olvides los aromas, las velas y el incienso, ya que son buenas herramientas y son perfumes agradables y sutiles. Trabaja también en los sonidos, los cuales deben evocar la naturaleza para conseguir una mayor concentración.

No olvides que uno de los mayores ingredientes para conseguir paz y relajación dentro del hogar es tu actitud. La consciencia de uno mismo y la disposición de estar tranquilos es el primer paso para encontrar la paz. No obstante, recuerda que es más fácil conseguirlo con una decoración zen que concentre la buena energía en cada una de las estancias de tu vivienda.

 

Sé un ser agradecido con lo que tienes y con tu vida, ya que así podrás abrir un mayor camino hacia la paz. Esperamos que apliques cada uno de estos consejos decorativos para fluir hacia una vida más relajada y llena de alegría y satisfacción.