La decoración de los espacios sirven para que el concepto de cada lugar tenga una funcionalidad no solo con respecto a trabajo o actividades, sino principalmente para hacer de estos sitios lugares agradables, placenteros y relajantes.

Dentro de la decoración uno de los protagonistas es el color, el cual puede darnos sensaciones diferentes que es importante reconocer.

Los colores influyen con el estado de ánimo, con la actividad a realizar, e inclusive, con algunos aspectos psicológicos que pueden ayudar o perjudicar nuestra salud y bienestar mental.

Muchas veces cuando decidimos hacer un cambio decorativo en alguno de nuestros espacios, como las habitaciones, salas de estar, cuarto del juego de los niños, o grandes salones, acudimos a las tiendas para comprar la pintura, donde por supuesto hay un catálogo con la variedad de colores, donde al final nos decidimos por uno o varios.

El problema surge cuando no tomamos en cuenta que el color de un muestrario o revista, al ampliarlo para una pared, da sensaciones diferentes. Por lo que es recomendable no solamente asesorarse, sino conocer algunos aspectos importantes relacionados sobre cómo influye el color en la psicología.

Clasificación de los colores

Los colores están agrupados en 2 bloques.

El primero tiene que ver con los colores cálidos, que en su mayoría se asocian a la luz natural o la luz del sol. Estos van desde el amarillo, pasando por el naranja hasta llegar al color magenta.

El segundo grupo son los colores fríos, de alguna manera se asocian con el agua y el hielo. Aunque este concepto podría significar que estos colores se asocian a la tristeza, esto no es del todo cierto, ya que se usan para dar serenidad, relajación, frescura y tranquilidad.

Cómo utilizar los colores en los espacios

Por ejemplo, los estudios realizados en este tema han comprobado que lugares como salas de espera, oficinas, medios de comunicación y algunos lugares para descansar, toman un aspecto relajante y de alivio cuando se aplican colores como el verde.

En el caso de los sitios para trabajar, si estos son de pequeñas dimensiones, la idea más eficaz es pintar las paredes con colores claros. El blanco, por ejemplo, da una sensación de amplitud y ayuda significativamente a reflejar mejor la luz.

Para el caso de esos lugares donde se requiera el uso de la imaginación y la creatividad, la recomendación es integrar algunos colores alegres, y si es posible hacer una combinación de estos. Colores como el rojo suave, el naranja y el amarillo pueden ser muy funcionales para oficinas y salas de reuniones. En el caso del cuarto de los niños, un color amarillo o naranja, en combinaciones con alguna pared blanca, puede ayudar a que los niños se activen positivamente.

Aunque el rojo puede resultar un color muy llamativo, los estudios afirman que es muy benéfico para lugares donde se requiere una alta concentración, como el caso de los gimnasios y los centros deportivos.

La sensación de los colores y su uso

  • Los tonos claros son los más usados para las habitaciones, salas de descanso, oficinas y paredes externas de casa, que dan una sensación de tranquilidad y serenidad, influyen con la luz aportando brillo, y crean un ambiente pulcro y ordenado.
  • El color azul, que aunque es un color frío, puede transmitir equilibrio y ayuda con los procesos de concentración, calmando el ambiente y aportando tranquilidad.
  • El color naranja es uno de los más alegres y activos, por lo que es muy utilizado para sitios donde se requiera una actividad productiva, pero a la vez dinámica y jovial. Este color ayuda mucho con el optimismo, el buen ánimo y favorece profundamente la creatividad.
  • El rosa es el ideal para aquellos espacios creados para descansar, pasar el día, relajarse y liberar tensiones, también para el cuarto de las niñas, ya que da a su vez un toque delicado.

 

Recomendaciones para el uso del color en los ambientes

  • Los colores oscuros tienden a empequeñecer los espacios, por lo que esto debe ser tomado en cuenta en caso de utilizar, por ejemplo en techos altos, para que la apariencia de estos no sea tan amplia y cause un efecto de agrandamiento en las paredes.
  • En lugares donde hay poca luz, los colores claros ayudan a proyectarla. Una forma muy funcional es que los muebles y las paredes puedan tener el mismo color, esto genera una sensación de amplitud.
  • Los pasillos si se benefician con colores como el malva ya que ensanchan el espacio.
  • En el caso de techos bajos, el uso de colores en contornos claros, inclusive más que el color de las paredes, dan una sensación de amplitud y frescura.
  • La combinación de colores en las paredes también puede ser muy funcional, siempre y cuando se tengan en cuenta los aspectos predominantes. Por ejemplo, una pared pintada con un color oscuro, puede estar rodeada otras 3 paredes con colores claros, que unidos a los aspectos decorativos pueden dar un ambiente amplio pero con detalles originales muy funcionales.

La recomendación final es asesorarse por medio de revistas especializadas en materia de decoración, cuyas fotografías se encuentran en la web, y pueden servir como referencia para mostrar cómo quedan los espacios con determinados colores. Las tiendas decorativas, ferreterías, y profesionales de la decoración también pueden asesorar efectivamente sobre cómo un color afecta un espacio, por lo que no hay que pensarlo dos veces para consultarlos.